Orientación al Cliente

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Un viejo cartel que siempre me llamaba la atención cuando era pequeño y que estaba en algunos comercios decía lo siguiente:

  1. El cliente siempre tiene la razón.
  2. Cuando no pasa esto, volver al punto 1.

Yo creo que esta testaruda vocación que tengo por el servicio viene desde entonces. Más tarde trabajé en una empresa en la que la nómina se cobraba el día 20, y alguien tuvo la feliz ocurrencia de acuñar una acertada frase que decía “sin cliente no hay día 20”.

Sin Cliente no hay día 20! #ServicioAlCliente Clic para tuitear

Esa frase, además de servir para una campaña de concienciación del servicio al cliente final por parte de las personas de los servicios centrales, me ha quedado como recordatorio de que poner el foco en el cliente es la única razón de ser de las empresas.

Pero, ¿todo el mundo tiene interiorizado el «Servicio al Cliente»?

Una de las competencias que trabajamos en nuestros programas es precisamente esta: La necesidad de que las personas en la empresa, tengan la función que tengan, sientan que su trabajo es de servicio al cliente, ya sea externo o interno. Las empresas exitosas son las que tienen a su front-office volcado en el cliente externo y a su back-office volcado en brindar el mejor servicio de soporte/apoyo precisamente al front para que pueda hacer mejor su trabajo. Así es como definimos que toda la compañía tiene que estar volcada en su cliente.

3 tips para la Orientación al Cliente

 

¿Cómo lo hacemos?

Trabajamos con los ejecutivos a través de metodologías enormemente participativas, con las que interiorizan, no sólo la necesidad de trabajar teniendo al cliente en el centro de nuestras acciones, sino cómo conseguir que sus equipos también lo sientan así. El éxito de nuestros programas se debe a la aplicación práctica a su mesa de trabajo de todo lo entrenado.
Además, siendo las sesiones eminentemente participativas y prácticas, mejoramos el conocimiento y la comunicación entre los participantes, la aparición de liderazgos informales y los procesos de toma de decisiones informales.

¿Y los resultados?

No tardan en llegar. Nada más agradecido que un cliente satisfecho. Da igual que sea interno o externo.

Nada más agradecido que un cliente satisfecho

Hoy, la multiplicidad de conversaciones que se dan en el día a día, hace que una buena experiencia se difunda muy rápidamente. Y el efecto es multiplicador. La capilaridad y exponencialidad de las conversaciones gracias a los canales digitales, hace que un buen efecto se propague más deprisa.

Nada más agradecido que un cliente satisfecho. Da igual que sea interno o externo. Clic para tuitear

Y si no, hágalo también por ese motivo. A principios de los 90 se hablaba de que una buena experiencia se contaba de media a 2/3 personas, mientras una mala se contaba de media a 10 personas. Con las RRSS añada un par de ceros como mínimo, haga cuentas, y piense cuánto le cuesta a su empresa que sus equipos no tengan al cliente en el centro de su pensamiento.

Podemos ayudarle con un completo diagnóstico de las competencias que hay que entrenar en los equipos, y con un completo programa de Orientación al Cliente. Escríbanos a info@dpersonas.com y con gusto nos ponemos manos a la obra.

Buena semana!!!

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