IQ o EQ, ¿qué es mejor?

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El título es lo bastante provocador como para entrar en el debate enseguida. ¿Cociente (que no coeficiente) Intelectual o Cociente Emocional? ¿Cuál de los dos es más importante? ¿Cuál de ellos me garantiza más éxito? ¿Se pueden desarrollar ambos? ¿Cómo puedo hacerlo? ¿Para qué me puede servir? ¿Qué nuevas cosas he de hacer para mejorar? ¿Qué tengo que dejar de hacer?

#InteligenciaEmocional - una de las competencias más importantes que tiene que dominar un directivo Clic para tuitear

Éstas y otras preguntas están siempre en la sala cuando abordamos una de las competencias más importantes que tiene que dominar un directivo, la Inteligencia Emocional, que al tiempo es de las más desconocidas. Cuando la gente habla de ella rara vez sabe que forma parte del grupo de 8 Inteligencias que Gardner nos presentó allá por los 80, antes de incluir las dos nuevas en las que está trabajando: Las Inteligencia Existencial y la Pedagógica. Poca gente tampoco sabe que la Inteligencia Emocional se compone al tiempo de otras dos: La inteligencia Interpersonal y la Intrapersonal.

Y es que si hay algo inevitable en las empresas, son los conflictos. Muchos de ellos se han tratado de gestionar siempre desde la parte racional, aquella que dominaba las compañías cuando a los tipos que las dirigían se les contrataba y medía por el uso que hacían de su IQ. Hoy se ha descubierto que es el manejo de la Inteligencia Emocional el mejor instrumento para la gestión de conflictos. Y que esto pasa por mejorar, entrenar, desarrollar y manejar la IE que en mayor o menor medida todos tenemos.

Como decía al inicio, a pesar de estar en la boca de todos, no mucha gente sabe cómo abordar aspectos tan relacionados como la mejora de su autoconocimiento, autoestima, autocontrol, para llegar a empatizar, ser asertivo y entender mejor a los otros. Si no me conozco, ¿cómo voy a conocer a los otros?, si no me respeto, ¿cómo voy a respetar a otros?, si no me controlo, ¿cómo voy a dirigirme a otros en momentos de tensión y conflicto? Si por el contrario soy capaz de conocer y manejar mis emociones, si soy capaz de entender las del otro, voy a saber manejar la situación desde una posición más ventajosa. Y es que gestionar conflictos correctamente pasa por aprender antes a conocerme, para entender al “diferente otro” que me encuentro cada día en la empresa y en la vida.

Esto, que sólo es una de las ventajas de la IE, creo que aporta mucho valor, hoy todavía poco tangible a las empresas que no lo miden, pero mejora sustancialmente el ambiente de trabajo, la libertad y flexibilidad de las interacciones entre sus miembros, el intercambio de experiencias y conocimientos… Y eso se traduce en revenue, se traduce en dinero, en menores costes de oportunidad…. De ahí que muchas empresas nos estén contratando precisamente para que sus directivos mejoren el manejo de estas competencias, que durante mucho tiempo se denominaron “blandas” con un indudable puntito peyotarivo.

Afortunadamente los resultados no tardan en llegar. Cuando se trabaja en ello, el ambiente mejora, y la comunicación también lo hace, y florecen las ideas y los proyectos, y aflora el talento, llegan los buenos resultados y las oportunidades aprovechadas. Y con todo ello, aparece el bien más preciado de la empresa: El mayor ingreso.

No dejes de avisarnos si quieres que te ayudemos con esto.

Buena semana!!!!!

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