¿Cómo se siente su equipo?

Piense en su empresa. ¿Cuántos “parches” ponemos por no conocer bien lo que pasa? ¿Cuánto tiempo y dinero empleamos en ensayo y error? ¿Cuánta deserción no deseada, cuánto talento perdido, por no saber lo que está pasando abajo?
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Muy frecuentemente nos topamos en nuestros encuentros con Directivos a personas que nos piden una u otra capacitación como posibles soluciones a sus “males”.  Me gusta pedirles que antes nos dejen tomarle la temperatura, medir la presión, y chequear otros síntomas vitales del paciente. Y eso es porque, como hemos repetido, el síntoma no siempre es el problema. Muchas veces, lo que vemos los directivos, es sólo un síntoma de algo que está pasando, es un aviso de que algo no anda del todo bien, pero para saber de qué se trata, conviene contar con un especialista.

¿Por dónde empezar?

Por ahí empezamos en nuestra firma, por ayudarles a saber lo que está pasando en sus compañías, en sus equipos… Sólo así podemos empezar a trabajar con elementos objetivos. Así los resultados llegan más rápido. ¿Cuánto paracetamol tomamos antes de ir al dentista? ¿Cuánto dinero gastado en ibuprofeno cuando nos duele la cabeza antes de ir al médico? ¿Cuántos masajes nos damos antes de visitar al traumatólogo?

No hay nada tan sencillo como #escuchar a la gente para que se sienta comprometida con un proyecto. Clic para tuitear

 

Piense en su empresa. ¿Cuántos “parches” ponemos por no conocer bien lo que pasa? ¿Cuánto tiempo y dinero empleamos en ensayo y error? ¿Cuánta deserción no deseada, cuánto talento perdido, por no saber lo que está pasando abajo?

Usted como directivo lo sabe. Muchos de las estrategias que se diseñan desde las alturas necesitan planes concretos para conseguir los retos. Si usted está en el escalón inmediatamente abajo, sabe que ha de traducir todo eso a la operación, pero como no lo puede bajar tal cual, necesita conocer los resortes de la misma lo mejor posible.

¿Cómo se encuentran las personas? ¿Se sienten bien lideradas? ¿Quién puede hacer tal o cual tarea? ¿Qué área está sobredimensionada y cuál con carga excesiva? ¿Existen cuellos de botella? ¿Cómo se arreglarían? ¿La comunicación está siendo fluida? ¿Se escucha a la gente en su empresa? ¿Fluye la información en todos los sentidos? ¿Cómo es el proceso de Toma de Decisiones? ¿Cómo hacemos planes? ¿Con qué criterios conformamos los equipos? ¿Se da a todo miembro del equipo la importancia que tiene?

La importancia de las preguntas correctas

Estas y otras preguntas nos hacemos con las empresas para ayudarles a acelerar sus procesos de cambio, para catalizar el crecimiento, para prepararles para un futuro que se está escribiendo con cada decisión. Y en ese empeño vamos ganando experiencia, vamos compartiendo buenas prácticas, vamos obteniendo respuestas. Y lo mejor es que no nos quedamos ahí. Hacemos que el proceso de diagnóstico lleve aparejadas soluciones posibles, desde las más evidentes, hasta las más atrevidas, las más descabelladas que quienes las tienen que implementar sugieren. De ese modo proporcionamos a las empresas, no sólo los problemas, sino una batería de soluciones para que determinen cómo hacer.

Ese es nuestro valor. Antes de hacer, valoramos. Y antes de valorar, preguntamos. Y lo hacemos ayudándonos de herramientas sencillas, visuales, intuitivas, que permiten a los directivos y sus mandos medios tomar conciencia y actuar en consecuencia.

Buena semana!

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