No desmotives a tu equipo

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A menudo, cuando vemos directivos que nos muestran su preocupación por formar a la gente y que se vaya, les repetimos el viejo adagio que dice: “Lo que te debería preocupar es no formarlos y que se te queden.”

De ahí que la idea de este post sea: no te preocupes tanto en motivar, sino en no desmotivar a tu equipo. Lo importante no es estar pasando la mano por el lomo, sino más bien evitar hacer cosas que hagan que la gente se baje del carro.

Literatura sobre la motivación no falta, desde los clásicos Maslow y Herzberzg, hasta el superventas Daniel Pink. Sin embargo, muchas de las cosas que hacemos cada día en automático, sin ser conscientes, o lo que es peor, a sabiendas, desmotivan a la gente, produce altas rotaciones y causa enormes costes a las empresas.

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¿Le damos una vuelta a alguna?

  • Dirige sin dar ejemplo. Haz lo que te digo pero no lo que yo hago. Tú has de llegar pronto, a tu hora, pero yo, que soy el jefe, llego cuando me da la gana. Tú has de pedir permiso para salir a una diligencia personal, pero yo lo hago cuando me viene en gana. Tú no te puedes ir a casa a tu hora porque tenemos mucho lío, pero yo ya tenía un compromiso. ¿Cómo suena? Sería innumerable el número de veces que he visto cosas de este estilo.
  • No respetes al colaborador ¿Para qué? Está aquí para hacer su trabajo, no para pensar. Que se limite a hacer. Si me enfado, o grito o pongo mala cara, que no se preocupen, es que soy así. Y si llego tarde a reuniones teniendo a la gente esperándome es que tengo mucho lío. ¿O es que su tiempo vale lo mismo que el mío?
  • Delega las responsabilidades (sobre todo cuando la cosa sale mal) Si sale bien somos todos, si sale mal, el equipo no ha estado a la altura. “No tienen ni idea”.
  • Promete y no cumplas. “No te preocupes”. “Tu haz y luego yo cumplo”. “En un año estás en ese puesto”. “Tu subida salarial no ha podido ser, pero está prevista para el siguiente semestre”. ¿Quién no ha visto promesas como estas que luego no llegan a cumplirse?
  • Diles el “qué” y el “cómo”. “Coge un papel y un bolígrafo y apunta: Querido Mariano, buenos días. Esta semana deberás mandarme lo comprometido o habrá consecuencias.  Ponlo en letra Times de 10, se lo envías ahora y le llamas por teléfono”.  Esto, dicho a un junior, podría tener un pase. A un senior sólo has de decirle el “qué”. El “cómo” es lo que justifica su sueldo, es por lo que le pagas. Si se lo dictas lo matas.
  • Restringe la libertad al mínimo posible. Limita la creatividad. “No se puede”. “Porque es así”. “No se hizo antes”. “No lo veo”. Cientos, miles de veces he visto actitudes similares en muchos ejecutivos. Buen ejercicio para estimular la innovación ¿cierto?
  • Aprópiate de las ideas de otro y no le dejes siquiera acercarse a “tus” medallas. Ah!, y si hemos acertado, si algo salió bien con el trabajo de todos, es mi mérito. Soy buenísimo. Todo el mundo debe saberlo.
  • El feedback sobre lo que ha hecho mal. A menudo sólo nos dirigimos a los colaboradores sólo cuando han hecho algo mal, sólo cuando hay un incendio para ver lo que ha pasado y ponerle remedio como salvadores que somos, asegurándonos de que se entere que la siguiente vez tendrá consecuencias. No te preocupes en poner en valor lo que ha hecho bien.
  • Abronca en público. No lo hagas en privado, que entonces nadie se va a enterar de quien lleva la manija, de quien manda.
  • Amenaza que algo queda. Y si lo anterior no ha sido suficiente, aprovecha que fuera las cosas no están del todo bien, o juega con su miedo como padre o madre de familia, como divorciado/a con compromisos, o como soltero/a con ilusiones. Es lo mismo. Asegúrate que vean que estarán en dificultades si no te obedecen al pie de la letra.

La responsabilidad de un directivo, entre otras, es optimizar los recursos que le brinda la compañía para tener el mayor retorno posible. Y las personas no son “Recursos”, por mucho que los apellidemos “Humanos”. Son mucho más. Son quienes hacen posible el funcionamiento de la empresa.

Las Personas hacen posible el funcionamiento de la empresa #PowerToThePeople Clic para tuitear

En dpersonas te ayudamos a detectar algunas de estas prácticas, y anticiparte o poner remedio, según sea. No está en discusión que un buen equipo produce mejores resultados. Los buenos resultados se dan por decisiones dpersonas.

Buena semana

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