Empatía: Asignatura Obligatoria

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Ahora más que nunca oímos el término empatía casi todos los días. Aunque es un término que procede del griego empátheia, que significa emocionado, está de rabiosa actualidad, ya que se considera uno de los pilares fundamentales de la inteligencia emocional. Es algo tan sencillo, pero a la vez tan complicado, como entender los sentimientos y emociones de los demás, y hacerlos nuestros por un momento. Es saber conectar genuinamente con lo que le está pasando al otro, y ayudarle en el control de sus emociones.

No se nace siendo empático, es algo que se aprende con los años, aunque hay personas que les cuesta mucho demostrarla. Éstas suelen ser muy críticas con los demás, no admiten sus equivocaciones, y no entienden a otros, aunque hayan pasado por situaciones similares. Por ello, pienso que debería trabajarse desde la infancia, desde la escuela. Sería bueno para aprender a tener una mayor capacidad de escucha activa, a estar más atentos a las emociones de los otros, a prestar atención a su comunicación no verbal y ser más tolerantes e intuitivos.


En el terreno laboral ser o tener un líder empático facilita mucho las cosas:

  • La comunicación se mejora y ayuda a fortalecer las relaciones interpersonales.
  • Al ser una comunicación más asertiva se mejora la escucha activa y los conflictos se rebajan, y si los hay, se pueden resolver más fácilmente.
  • La empatía también ayuda a conocerse mejor uno mismo, a reconocer nuestros sentimientos, aceptarlos y a manejar mejor las situaciones que se nos presenten a nuestro alrededor.
  • Nos ayuda a tener una mente abierta, a conocer los pensamientos de otros, enriquecernos, y por tanto a seguir creciendo como personas.
  • A ser más flexible, entender que estamos en continua evolución, y no tener miedo a seguir aprendiendo de otros.

Sólo veo beneficios en trabajar la empatía y desarrollarla todo lo que podamos en nuestro círculo personal y profesional. Conseguiremos mejores relaciones, consolidadas y mantenidas en el tiempo. Mejoraremos nuestra autoestima y la manera en que nos perciben los demás, y sobre todo nos liberaremos de los temidos prejuicios, que tantos problemas nos han dado siempre a lo largo de la historia.

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