Las sociedades que aprenden

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Estos días estoy terminando una conferencia en la que hablaré de los retos que tenemos como sociedad, ante la revolución tecnológica que estamos surcando a modo de surferos inmersos en una gigante ola.

En los últimos años hemos sido espectadores de cómo cientos de compañías, cientos de modelos de negocio, cientos de profesiones, han ido desapareciendo. Por empezar por las últimas, ascensoristas, gasolineros, recepcionistas, cajeros, telefonistas, operarios de fábricas, son oficios que van muriendo con sus últimos titulares. Todos conocemos empresas que desaparecieron junto a sus modelos de negocio, o tienen hoy una presencia insignificante: Kodak, Blockbuster, Olivetti, Blackberry, Nokia….

El futuro en 2030

¿Es verdad que desaparecerán la mitad de los trabajos, como anticiparon hace cinco años los estudiantes de Oxford Carl Benedikt Frey y Michael Osborne? ¿Es verdad que nos encaminamos hacia un futuro sin empleos? ¿Qué va a hacer el ser humano cuando ya no tenga que trabajar para tener un sustento? ¿Qué podemos hacer en las empresas para estar preparados si eso pasa?

A todo eso estaré intentando dar algo de luz, con mi punto de vista, y algunos de los aprendizajes de todo lo que estoy leyendo estos últimos años sobre el particular.

Dejo aquí algunas notas sobre la última cuestión, sobre lo que creo que podemos empezar a hacer desde ya, preparándonos y prepararando a los nuestros para lo que creo a buen seguro que va a llegar.

Adiós a los estudios monotemáticos.

Salvo que quieras ser el mejor ingeniero nuclear o el mejor cirujano cardiovascular del mundo, no va a seguir teniendo sentido formarse sólo una vez por 4 o 5 años, en una sola especialidad, y dejar de hacerlo por el resto de tu vida. De hecho, ellos también tendrán que actualizarse cada muy poco.

Peter Drucker ya lo anticipó hace años: “Un número muy grande de ejecutivos, probablemente la gran mayoría, no permanecerá con sus empresarios actuales, o en su línea de trabajo actual, hasta la tradicional edad del retiro.

Pero seguirán trabajando, más o menos a tiempo completo, hasta más allá de los 75 años… Mientras continúen trabajando, volverán de una manera u otra a las aulas, y no me refiero a leer un libro o asistir a un seminario, sino a las aulas universitarias”.

Hola al perfeccionamiento constante

Volver una y otra vez a formarte en disciplinas que te ayuden a mejorar, a adaptarte a los nuevos mercados, a relacionarte con personas diferentes, a conocer tendencias, va a ser obligado. Complementar tu especialidad con otros campos de índole diferente, va a permitirte tener un pensamiento crítico/abstracto, resolver problemas complejos, desarrollar la creatividad, competencias todas ellas absolutamente imprescindibles en el tiempo que está por llegar.

Y es que la velocidad de los cambios dejó hace tiempo de ser porcentual para hacerse exponencial.

Apoyamos a las empresas en sus procesos de cambio con quienes los hacen posible: las #personas Clic para tuitear

En dpersonas venimos trabajando desde hace años en apoyar a las empresas en sus procesos de cambio con quienes los hacen posible: las personas. Y lo hacemos con programas transformacionales, de medio y largo plazo, con metodologías y actividades que consiguen cambiar hábitos en las personas.

No hay tiempo que perder. Si siente que se tiene que actualizar, ¡hágalo!. Si piensa que su equipo ha de adaptar y mejorar su forma de hacer para mantenerse en el “loop” del futuro, en dpersonas le ayudamos. Si considera que nada va a cambiar, no haga nada de lo anterior.

Buena semana.

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