¿Con quién puedo hablarlo?

Share on linkedin
LinkedIn
Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter

Esta es una de las preguntas sin respuesta más habitual de un líder. ¿A quién recurre un líder cuando tiene un verdadero problema del que no sabe cómo salir? ¿A quién le puede contar esas dudas para hacer o arriesgar con algo? ¿A quién decirle que no sabe qué camino tomar o cómo hacerlo? ¿A quién consultar esa decisión estratégica que no le deja de dar vueltas a la cabeza?

Cuando hablamos de la soledad del líder nos referimos, entre otras, a estas situaciones que se dan día a día en quienes tienen la responsabilidad de dirigir negocios y personas. No pueden mirar arriba, a sus jefes, porque no tienen. Y cuando tienen no son lo suficientemente accesibles para entender sus vulnerabilidades. Si reportan a un consejo, ni decir. No pueden mirar al lado porque no hay muchos colegas con quienes sincerarse, desnudarse, o de nuevo mostrarse vulnerable. Y por supuesto no les cabe en la cabeza dudar, vacilar o mostrarse dubitativos o inseguros con la gente de su equipo. No hay manera.

Es por eso que necesitan la figura del Mentor, Consultor o Coach. Y las pongo separadas porque creo que las tres tienen roles distintos y aportan cosas diferentes.

  • Un mentor le ayuda con experiencias similares que él o ella ya tuvieron. Le muestra el camino, los riesgos, y le dice lo que debería hacer en tal o cual situación. Un mentor es un consejero. Tiene la experiencia previa, ya pasó por allí, y le dice lo que ha de hacer.
  • Un consultor tiene los conocimientos del sector, lo ha vivido en otros clientes o lo aprendió trabajando. Desde cualquier punto de vista, el consultor cobra por compartir sus conocimientos y experiencias, por aconsejar la mejor solución, y en ocasiones, por ayudar a implementar los planes.
  • Un coach escucha el reto del directivo, lo hace suyo, y le acompaña en el camino para encontrar sus mejore soluciones. ¿Cómo lo hace? En el coaching ontológico ejecutivo que nosotros trabajamos, lo hace basándose en la mayéutica, en las preguntas poderosas que permiten al directivo reflexionar, y a través de sus propios conocimientos y experiencias, encontrar la mejor solución.

Cualquiera de estas tres figuras ayuda a los directivos en sus momentos de soledad. Nosotros trabajamos con las tres, diferenciándolas en función de lo que el cliente necesita. A veces sólo quieren un consejo. A veces necesitan ayuda. Y casi siempre necesitan un espacio para reflexionar y, desanclando viejas creencias limitantes, encontrar por si sólos sus soluciones, que generalmente son las mejores. Esto último es donde podemos apoyar en nuestro rol de Coaches para Directivos.

¿Cómo hacerlo?

Muchos directivos no se lanzan a buscar apoyo en estas figuras porque igual se imaginan al coach como alguien al pie de un diván, o algo similar. Nada más alejado de la realidad. El 90% de nuestros procesos los tenemos hoy en día apoyados en la tecnología, a través de conversaciones a distancia via Skype, Gotomeeting, Google Hangouts, o cualquier solución con la que el cliente se sienta a gusto. Son espacios para ellos, que pueden tener en la oficina, en su casa o en el lugar donde se sientan más cómodos. Nuestros coaches están a su servicio.

Resultados

Y los resultados llegan con la primera buena decisión que toman tras su proceso o en el interim. Nuestra experiencia es que los beneficios que reportan a las compañías líderes seguros, reciclados, actualizados, comprensivos, exigentes y comprometidos, son tantos que merece la pena apostar por estos procesos.

Si requieres ayuda, o conocer mejor estos procesos, no dejes de contactarnos a info@dpersonas.com

Buena semana!!!!!


El 9 de Mayo en Cancún, tendremos un taller sobre “Gestión de Conflictos” que estamos preparando y al que te puedes inscribir aquí

Share on linkedin
LinkedIn
Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter

Más para leer

Interacciones del lector

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *