Confianza

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Cualquiera que haya seguido esta semana dos de los acontecimientos mundiales del mundo del deporte, podrá entender mejor el sentido de este post. Hablo de la final de Roland Garros en París, y del quinto partido de la final de la NBA (que podría haber sido el último).

Mucho se ha escrito del primero. ¿Qué más se puede decir de Rafael Nadal?: ganador de 18 Grand Slams, el segundo jugador con más de estos títulos en el mundo a sólo dos de Roger Federer, actual número 2 del mundo del ranking de ATP, medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, y Río de Janeiro 2016, 34 Masters 1000,… Este fin de semana ganó su 12º Roland Garros. El segundo mejor jugador en el ranking de este torneo es Björn Borg, con 6, quien ganó el último hace ya 38 años.

Del segundo evento, Toronto Raptors recibía en su casa a los Golden Warriors de San Francisco con 3-1 al mejor de 7 partidos. Primera vez que Toronto se puede llevar el anillo de la NBA, con Kevin Durant (una de los baluartes del enemigo) lesionado, con todo el partido por debajo, enfrenta los últimos 15 segundos con posesión de balón y sólo un punto abajo 105-106.

Nadal ganó tras dos semanas de un elevado nivel en las que para llegar a la final tuvo que eliminar en semis a quien posee dos Grad Slams más que él: nada menos que Roger Federer. Toronto no fue capaz de hilar una jugada que le permitiera meter al menos un tiro libre para buscar el empate. Y eso que tienen al omnipresente Scariolo como entrenador ayudante.

La confianza

Dejo todos los datos técnicos para adentrarme en la gestión de los momentos de la verdad. ¿Qué hace que Rafa ganara en cuatro sets, pasando muy por encima de Thiem en la final? ¿Qué hace que Toronto hiciera un pésimo uso de 15 segundos, que en Baloncesto es todo un mundo? La CONFIANZA. En mayúsculas. Pero con enfoque distinto.

Las dos acepciones del diccionario de la palabra confianza son:

  1. Esperanza firme que una persona tiene en que algo suceda, sea o funcione de una forma determinada, o en que otra persona actúe como ella desea.
  2. Seguridad, especialmente al emprender una acción difícil o comprometida.

Rafa Nadal confió en él, en sus cualidades, y en saber que podía hacerlo. En esta entrevista lo destaca:

Si seguí adelante fue porque creía que podía llegar a estar hasta aquí, porque de lo contrario hubiese tomado otro camino.

Rafael Nadal

Los Raptors, por contra, se confiaron en exceso. En su casa, con 15 segundos y la necesidad de meter sólo un punto, les debió hacer pensar que era coser y cantar.

Exceso

La confianza y el exceso de confianza no son la misma cosa

Y es que la confianza y el exceso de confianza no son la misma cosa. Para triunfar en el mundo de la empresa se necesita confianza en uno mismo, en sus cualidades, en aprender lo que necesita, en sus habilidades, en su equipo, en la empresa, en sus jefes… Confianza en que ante cualquier reto estará a la altura, y sabrá dar la respuesta oportuna, en que afrontará los problemas con templanza y oficio.

Pero cuando las empresas se confían en exceso, cuando creen que tienen todo ganado, cuando no saben leer los retos del mercado, cuando no preparan a su gente para lo que llega, cuando piensan que todo está ganado sólo por abrir, cuando dejan de pelear cada contrato, cada oportunidad, como si fuera la última, la empresa pierde.

Todos tenemos en la mente fabricantes de teléfonos, materiales de fotografía o rentadores de video que se ponen siempre de ejemplo, y hoy no están entre nosotros.

El antídoto

Contra el exceso de confianza hay un antídoto infalible: La humildad. Hasta cuando se gana… El propio Nadal lo expresaba así en esta entrevista ahora hace un año tras ganar también Roland Garros:

Si eres una persona normal y humilde y tienes una capacidad de autocrítica buena, es más fácil aprender de las victorias, si eres arrogante o no te dejas aconsejar es más fácil de las derrotas

Rafael Nadal

La humildad, ese escaso valor entre los líderes, que paradójicamente, al desarrollarlo, les convertiría probablemente en invencibles.

Buena semana!!!!

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