Todo suma

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Llevo unas semanas, ¡qué digo unas semanas!, llevo toda la vida pensando que todo suma, que toda experiencia deja una huella indeleble que te permite ser más rico, que te permite conocer más cosas, y con ellos tener más opciones y ser más libre. 

En estas últimas semanas he vivido de cerca muchas nuevas situaciones, desde el plano laboral hasta el personal, observando también quizá con más interés cambios que se producían en otros de los que pudiera extraer enseñanzas.

Hace sólo unos días que tomé seis aviones en dos días para estar en El Yopal, en el corazón de Colombia, para impartir unas sesiones de formación a personas que trabajan como suplidores de una compañía petrolera de allá. Encontré gente muy divertida, con muchas ganas de aprender y de vivir experiencias nuevas, con mucho qué contar, con mucha experiencia que transmitir a otros. Si dirigir proyectos me parece una tarea apasionante, impartir formación a personas tan agradecidas, no tiene precio para mí. Por suerte, hoy hago ambas cosas. 

Pero por ser bonito, no es un camino sencillo. Cuesta. Adoptar nuevas formas de hacer, de relacionarse, dejar tu bagaje a un lado, al menos aquellas formas de hacer que ya no sirven, no es sencillo. Requiere de un primer momento de tomar conciencia, otro de determinación para dejarlas atrás, y un tercero para reaprender nuevos hábitos, nuevas habilidades, entrenarlas, y ponerlas en marcha. Y eso es un proceso que en ocasiones puede llegar a ser doloroso. Pero te enseña mucho. Los mejores aprendizajes generalmente llegan con las vivencias intensas. 

Y con el esfuerzo llega la libertad.

Hace poco oí a una persona que decía que aprender a tocar piano, a cocinar, o a correr un maratón, te hacía más libre. Y el racional era el siguiente. Aunque te suponga un esfuerzo mayor o menor en el origen, desde el momento en que ya tienes la competencia, tu zona de confort se hace más grande, y por tanto tienes libertad de elección entre hacerlo o no. Si yo no sé tocar el violín, mi elección entre tocar o no será 0. No tengo elección. No lo voy a tocar. Pero el que se haya sacrificado para aprenderlo, tendrá la libertad de tocar o no. Tiene más alternativas. Es más libre. Es un ejemplo quizá un poco simplista, pero si lo llevamos al plano profesional, las personas que han trabajado en más áreas, en más empresas, en más sectores, con diferentes responsabilidades, tendrán un mejor futuro que aquellas que nunca cambiaron, que siempre hicieron lo mismo, o que siendo expertos en lo suyo, no conocieron otras formas de hacer.

Por eso, toda experiencia suma. Todo engrandece. Mis casi dos años y medio en Dominicana me han enseñado tantas cosas que sería imposible enumerarlas, pero mi actividad como empresario hizo lo propio, y mis veinte años en Banca lo mismo, y mis actividades comunicativas en los medios, o como conferenciante, ponente, profesor, o tertuliano, no han hecho sino sumar y conformar mi propuesta de valor personal. 


Os deseo una excelente semana!!!!!

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