Eurobasket-Empresa

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Una empresa que comienza su andadura, como ha comenzado hoy la selección española de baloncesto en el Eurobasket de Polonia, trataría inmediatamente de establecer tres cosas: Su Misión, su Visión, y sus Valores.

La Misión de la empresa es la respuesta a la pregunta: ¿Para que existe la organización? En nuestro caso está claro. La selección tiene como Misión ganar el presente Eurobasket. Sergio Scariolo decía ayer: “El oro es nuestro objetivo, pero nunca he sabido de ningún equipo que suba al podio el primer día”. Primer aviso a navegantes

La Visión que ha de tener una empresa respondería a la pregunta: ¿Qué queremos que sea la organización en los próximos años? Mantenernos en los primeros puestos del baloncesto mundial y no bajarnos del podium en ninguna de las competiciones en las que participemos. Seguir en lo más alto.

El objetivo básico de la definición de Valores corporativos es el de tener un marco de referencia que inspire y regule la vida de la organización. Los Valores con los que cuenta la selección no han variado desde el sonado éxito en el campeonato del mundo de Japón: Compromiso, disciplina, esfuerzo, sacrificio, compañerismo, lealtad humildad,… Uno de los líderes naturales de este equipo, Pau Gasol, lo dejaba claro en estas declaraciones: “No podemos mirar por encima del hombro a nadie si queremos lograr la medalla de oro”. ¿premonitorio?

Hace unos días, el pasado 21 de Agosto, preparando el campeonato, España ganaba a Lituania, como se dice en baloncesto, “de calle” por un abultado 100-74. Pero no había hecho más que empezar Septiembre y perdíamos con el mismo equipo 94-72 y en esta ocasión nos “pasaron por encima”. Por eso Sergio y Pau habían intentado rebajar la sensación de triunfalismo reinante en los seguidores y posiblemente también en los medios.

Si hace unos días fue Lituania, hoy ha sido Serbia quien nos ha dado una lección de seriedad y buen juego. Nos hemos encontrado con un rival bien organizado, muy disciplinado y que ha sabido defender muy bien (sólo hemos anotado 57 puntos). Claro, que nosotros también hemos puesto de nuestra parte. Meter el 11% de los tiros de tres intentados significa inmediatamente fallar casi nueve de cada diez tirados. ¿Alguien se imagina que las personas de su departamento hicieran mal 9 de cada diez cosas que intentaran? Sé que no es exactamente comparable, pero da una interesante aproximación sobre lo que en las empresas podemos aprender del baloncesto. Si no se tira, no se falla, pero tampoco se mete. Un tiro triple fallado puede dar lugar a un buen rebote, a que nos hagan falta… Pero si no tiras, si no lo intentas, no metes.

¿Se aprende de las derrotas? Si, y mucho más que de las victorias. Éstas se saborean y disfrutan, pero se aprende poco de ellas. A estas horas, Pau estará pensado en los siete tiros libres consecutivos que ha fallado, Navarro recordará cada “bomba errada”, y Ricky en los balones perdidos. Y eso es muy bueno. Hacer autocrítica en la empresa es una costumbre olvidada hace años, y en Baloncesto es lo que nos va a permitir ganar (ya hoy) a Gran Bretaña a la misma hora. El resumen lo han dado ellos mismos: “No se puede jugar peor”. Sólo cabe mejorar.

Tenéis 24 horas para mejorar, un tiempo para cambiar las cosas, para tomas decisiones: un precioso Tiempo para Decidir.

¡Mucha suerte!

¡Estamos con vosotros!
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