Cómo recuperar el amor propio cuando tu vida parece funcionar | Pablo Coves

Existe un perfil de persona difícil de detectar porque, aparentemente, todo está bien.

Trabaja. Cumple sus responsabilidades. Tiene relaciones sociales. Mantiene una rutina. Puede incluso haber conseguido reconocimiento profesional, estabilidad económica y una vida que desde fuera parece exitosa.

Sin embargo, siente que algo falta.

En este episodio de Listening Leaders, Raúl Castro conversa con Pablo Cobes sobre una figura que él denomina el “hombre funcional”: un hombre capaz de responder correctamente a las exigencias de su entorno pero que, en algún momento, descubre que se ha desconectado de sí mismo.

Pablo conoce ese proceso desde su propia experiencia. Durante años desarrolló su carrera profesional en el ámbito sanitario hasta que comenzó a cuestionarse si los logros que iba alcanzando eran suficientes para construir una vida que realmente le hiciera sentirse pleno.

La conversación plantea una pregunta especialmente relevante para profesionales y directivos:

¿Cómo saber si estamos viviendo de acuerdo con nuestros propios valores o simplemente cumpliendo expectativas?

Cuando estar ocupado se convierte en una forma de no pensar

Uno de los momentos más interesantes de la conversación aparece cuando Pablo explica una frase que escucha con frecuencia:

“Como pare, me hundo”.

Trabajo, reuniones, deporte, compromisos, redes sociales y actividades pueden llenar prácticamente cada minuto del día.

El problema aparece cuando esa actividad constante deja de ser una elección y se convierte en una forma de evitar el silencio.

Porque detenerse obliga a hacerse preguntas.

¿Estoy satisfecho con mi trabajo?

¿Dedico suficiente tiempo a las personas que quiero?

¿Estoy cuidando mis relaciones?

¿Quién quiero ser durante los próximos años?

¿Estoy construyendo algo importante para mí o simplemente siguiendo la corriente?

El valor del tiempo y de las personas que nos rodean

Otro de los grandes temas del episodio es el tiempo.

No solamente cuánto tenemos, sino con quién decidimos invertirlo.

Raúl y Pablo reflexionan sobre cómo las personas con las que convivimos influyen en nuestro estado emocional, nuestras conversaciones, nuestras expectativas y nuestra visión del mundo.

Elegir nuestras relaciones también significa elegir, en cierta medida, el tipo de persona en el que podemos convertirnos.

Pablo comparte además su experiencia como voluntario acompañando a personas mayores. Escuchar sus historias le ha llevado a comprobar algo que aparece repetidamente en la conversación: muchas personas llegan al final de su vida preguntándose qué podrían haber hecho de otra manera.

Quizá por eso una de las invitaciones centrales del episodio sea no esperar a que llegue una crisis para revisar nuestra vida.

Tener más no significa necesariamente vivir mejor

La conversación también cuestiona una de las promesas más arraigadas de nuestra sociedad: la idea de que aumentar nuestros bienes materiales produce necesariamente una mayor felicidad.

Raúl recuerda una experiencia con sus hijos después de comprar un coche nuevo. Ante su entusiasmo les hizo una pregunta sencilla:

¿Somos más felices que ayer?

La respuesta fue no.

La anécdota sirve para introducir otra reflexión fundamental: los bienes materiales pueden mejorar determinadas condiciones de nuestra vida, pero difícilmente pueden convertirse por sí solos en su propósito.

Recuperar el amor propio

Para Pablo, una parte esencial de este proceso consiste en recuperar algo aparentemente sencillo pero profundamente determinante: el amor propio.

Volver a escucharse.

Dejar de culpabilizarse constantemente.

Aprender a agradecer.

Reconstruir determinadas relaciones.

Abrazar.

Sonreír.

Dedicar tiempo.

Decidir.

No se trata de alcanzar un modelo perfecto de hombre.

De hecho, durante la conversación Pablo rechaza precisamente la existencia de ese modelo.

Se trata de descubrir qué vida tiene sentido para cada persona.

¿Y si cambiar transforma nuestras relaciones?

El crecimiento personal también puede tener consecuencias incómodas.

Cuando una persona cambia, sus relaciones necesariamente se mueven.

Parejas, amistades y dinámicas familiares pueden verse cuestionadas cuando una de las personas empieza a revisar profundamente qué quiere para su vida.

Por eso, cambiar no significa simplemente adoptar nuevos hábitos.

En determinados momentos significa tomar decisiones.

Y algunas decisiones tienen consecuencias.

Uno de los testimonios que Pablo comparte resume perfectamente esa situación: una persona cercana llegó a decirle:

“Si esto es lo que me toca vivir hasta el final de mis días, me rindo”.

En ese punto aparece una de las cuestiones más difíciles del episodio:

¿Qué produce más sufrimiento: enfrentarnos a la incertidumbre de cambiar o permanecer durante años dentro de una vida que sabemos que no queremos?

Liderar también significa saber hacia dónde queremos ir

Desde DPersonas acompañamos a líderes y directivos en procesos de desarrollo. Y existe una pregunta que precede prácticamente a cualquier transformación:

¿Hacia dónde quieres ir?

Porque desarrollar nuestra mejor versión resulta imposible si primero no hemos decidido qué significa para nosotros esa versión.

El liderazgo no empieza únicamente gestionando equipos.

También empieza aprendiendo a liderarnos a nosotros mismos.

Este episodio de Listening Leaders es una invitación a detenerse durante unos minutos y hacerse algunas preguntas que normalmente quedan enterradas entre reuniones, obligaciones y agendas llenas.

Tal vez la más importante sea también la más sencilla:

¿Estoy viviendo la vida que quiero o simplemente estoy funcionando dentro de ella?

¡Escucha ya Listening Leaders!

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