¿Por qué cae bien Belén Esteban?

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Hace unos días que se ha conocido un macrosondeo efectuado por Sigma Dos (Malo de Molina and co.) en el que se recoge que Belén Esteban recibiría el apoyo del  7,9%  de los votantes y sería la tercera fuerza política con representación en el congreso. Inmediatamente, en este país en el que nos rasgamos las vestiduras con cosas increíbles, nos echamos las manos a la cabeza: “No puede ser”, “estará mal”, “es un disparate”….

Pues sí señores. Eso es lo que tenemos. Una mujer que cae en gracia (a mí sólo me parece graciosa en ocasiones), pero que es capaz de conseguir picos de audiencia del 42% cuando va a contar “yoquesé” qué asuntos de su vida privada. Eso significa que cuatro de cada diez personas que están viendo la tele en ese momento (incluyendo los de la 2) la prefieren ver a ella. Pero, ¿qué valores representa?

Muchos de sus seguidores dirán de ella que representa al pueblo, a la gente humilde. Otros hablarán de su forma de expresarse, sencilla directa y sin atajos.  A mí me parece sinceramente que alguien que gana ya más de 100.000 euros el mes “representando” al pueblo, lo único que hace es tomarle el pelo. Me parece mentira que la gente no se de cuenta de esto. Gente que forma parte de una sociedad en la que cuatrocomacinco millones de españoles no alcanzan a ganar aproximadamente cien veces menos al mes en las filas del INEM…. Pero llega el mediodía, enchufan la tele, y la miran…. y lo que es peor, la admiran.

En este país se valora poco el esfuerzo individual, el sacrificio para aprender, para llegar lejos, para investigar, para ascender por tu trabajo en una empresa…. Se valora poco la generosidad, la lealtad, el compañerismo, la ética, la magnanimidad… Se valora poco estar para otros, no ofender, no insultar, no mofarte de la gente, no hablar mal de otros….

Mientras a unos, con un poco de suerte, les subirán el 1% el sueldo este año, a otros se lo bajaran un cinco, y otros irán al paro porque la cosa no da.

Belén es una prueba de que se valora mucho más lo contrario. Es otra forma de vivir la cultura del pelotazo de finales de los 80, principios de los 90. Se vive mejor haciendo reportajes para revistas, teles, entrevistas… Luego a llevarse un pastón, una buena casa, el novio que se te saca el carné, y a la chimenea el sábado por la tarde a morirte de risa de los que estudian oposiciones para después juzgar tus demandas a otros panolis, que también hacen lo mismo, pero en contra tuya.

Y esto sí que lo podemos cambiar entre todos punto com. Pero entonces vendrían otros, y ya puestos, que nos dejen a la Esteban, que al menos ya sabemos la mitad de la película y no tenemos que empezar de cero.  ¿Y si sale en el congreso y nos arregla el país?

Y que conste que no es una crítica hacia Belén Esteban, que lo único que ha sabido hacer es aprovecharse de las reglas del juego que obviamente no pone ella. Y en eso la admiro. Aunque me pese mucho por el ejemplo que damos a los que vienen. 
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