La generación Y en el escenario actual

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Esta mañana he participado en un desayuno de buenos amigos en el que debía provocar un debate con un tema de interés. La generación Y, con sus cosas buenas y mejorables, está encima de la mesa en estos momentos de alto desempleo. ¿Cómo sorteará la crisis esta generación? Copio el artículo que he preparado para generar debate, aclarando de antemano que la única postura que tengo a lo largo de él es provocar. De estos buenos amigos siempre se aprende.
Si generalizar no es justo, al hablar de toda una generación, uno corre el riesgo de estar etiquetando a todas las personas del mismo modo, cosa que evidentemente es tremendamente desacertado. En todas las generaciones ha habido premios nobeles y analfabetos, en todas ha habido ministros y delincuentes, asuntos estos que incluso han podido darse al tiempo en la misma persona en algunos momentos…. Lo cierto es que siempre hubo y siempre se hablará de grupos de personas que nacen en una época, que comparten el entorno en el que se educan, que comparten una forma de hacer y sentir. Esos grupos, estas generaciones, comparten algunos valores que se transmiten entre amigos, en los colegios, en los trabajos, en las familias…. Así sucede desde antiguo.
No hay un consenso en establecer las fechas a partir de las cuales una generación se llama y actúa de un modo, y la siguiente. Sin embargo parece que las generaciones del baby-boom, la “x” y la “y”, tienen identidades y fechas muy definidas. Demos un repaso que nos recuerde cuales son:
El baby-boom. Si nos acercamos en el tiempo, hay una generación llamada el baby-boomer, que algunos sitúan entre el final de la guerra mundial y principios de los 60. En España hemos adaptado este término a los nacidos más tarde por el retraso en la explosión demográfica. Entre 1945 y 1964 nacieron en el mundo sesenta y seis millones de niños, lo que significa un tamaño representativo de toda una generación. En 2004, los baby-boomers del Reino Unido tenían el 80% de la riqueza del país, compraron el 80% de los coches, e hicieron el 80% de los cruceros. Hoy en día es la generación que ostenta el poder en el mundo. Esta generación ha tenido sus problemas, ya que tuvieron los hijos más tarde que sus padres, éstos han mejorado su esperanza de vida, y por eso en algunos momentos se les llamó la generación sándwich, porque debían cuidar de sus padres, al tiempo que lo hacían de sus hijos. Es una generación caracterizada por el sacrificio, por la lucha de derechos en todo el mundo, por la búsqueda de las libertades individuales….
Inmediatamente después, desde principios de los 60 a principios de los 80, tenemos la generación “X”. Este término se acuñó en Inglaterra para definir a una generación que empezaba a cuestionar los valores tradicionales, como no creer en Dios, no gustarles la Reina, tener relaciones sexuales prematrimoniales y no respetar a sus padres. Hemos sido una generación que ha tenido que adaptarse rápidamente a los cambios. Es una generación que ha pasado de jugar a las canicas a teclear en el Atari, que ha pasado de la comba al Spectrum, de tener padres autoritarios a convivir en una sociedad aperturista y cambiante.
La generación “Y” integra a los nacidos entre 1976 y 2001 y por eso se la conoce también como los “Milenials”. Me centraré en ella, ya que las dos anteriores han encontrado un sitio en la sociedad a través de valores como el trabajo, la familia, el respeto más o menos voluntario a las normas comúnmente establecidas.
¿Cómo se van a adaptar los “WHY” a los tiempos difíciles que les esperan? ¿Qué tendrán que cambiar? ¿Qué cambiarán? ¿En qué podemos ayudarles? ¿Y ellos a nosotros? ¿Nos pueden enseñar algo? ¿Creemos que tienen valores e ideas novedosas que aportar? O creemos, como generaciones anteriores que somos, que ésta se va a defender peor.
A continuación estableceré una serie de paralelismos entre generaciones que puedan provocar e incitar el debate, que puedan ayudarnos a discutir sobre los valores que conocíamos o ausencia de ellos.
• Hoy día, un niño de 15 años sabe muchas más cosas de lo que sabía un ‘baby-boomer’ a los 30 años. La generación «Y» está en posición de retar, no por indisciplina, sino porque se ha criado con un conocimiento que le da poder” Si siempre hemos mantenido que la información es poder, no podemos negar que esta generación tiene al alcance de su pulgar “TODA” la información que antes había que memorizar o ir a buscar a enormes estanterías en las que el conocimiento reposaba. Hoy el conocimiento está en la palma de sus manos. Y eso les confiere mucho poder.
• En el terreno deportivo, antes, un jugador era fiel a su equipo y se mantenía en él por años, a veces décadas. Hoy día, los jugadores que pertenecen a la generación «Y» están más propensos a cambiar de equipo, ya que no buscan la lealtad y el bien común sino la mejor oferta de dinero para ellos. Yo me pregunto, ¿Son la lealtad y el bien común los mejores valores que tenemos, o los mejores que conocemos?
• «La generación «Y» no pide permiso, sino informa. La generación «X» se tapa los tatuajes, pero la «Y» no, y hasta es capaz de demandar si se entera de que no le dieron un trabajo a causa de su apariencia. Para los «baby-boomers» y los «X» era importante defender sus ideales hasta el final, y lo importante para ellos era el grupo, no el individuo. Sin embargo, para los «Y» los ideales no son importantes, son más individualistas, y se preocupan más por el dinero» ¿No les va a ayudar esta forma de ver las cosas a salir adelante más rápido de lo que hizo la X cuando se incorporaba al mercado de trabajo? Los X teníamos como mandato familiar sacrificarnos, meter la cabeza, no llevar la contraria, aceptar cualquier trabajo, apretarnos el cinturón… Y eso que nos ha servido a nosotros, ¿es mejorable? ¿sirven más otras actitudes más individualistas centradas en el corto plazo? ¿Qué nos dejamos en el camino como individuos cuando defendíamos al colectivo?, cuando renunciábamos a cosas por el conjunto, por el qué dirán….
• Los padres de la generación “Y” están a caballo entre los baby boomers y la generación “X”. Vivieron la explosión de libertades en España, su juventud tardía se acercó a la movida, observó cómo se derribaban muros, cómo valores inmutables que les habían servido para crecer como personas, eran destruidos. ¿Cuáles son los valores que inculcar ahora a la generación Y? Si no tienen ni uno en pie….
• Julio Fonseca, un Doctor de la Universidad del Sagrado Corazón de Puerto Rico, dice que los adultos tenemos dos opciones: “o pelear con ellos o negociar. Negociar es reconocer que ante nosotros tenemos una generación con más conocimientos. Además, tenemos que reconocer que el joven de la generación «Y» ha desarrollado más el lado derecho de su cerebro, aquél que se concentra más en lo creativo. El hemisferio izquierdo del cerebro, el más desarrollado por parte de los «baby-boomers» y la generación «X», es el que se concentra más en la lógica. Es por esto que antes la educación iba dirigida al hemisferio izquierdo. Leer resultaba estimulante. «Pero hoy día, la educación sigue estimulando el lado izquierdo, cuando la generación «Y» esta adiestrada con el hemisferio derecho. Ahí viene el choque. Hay que aprender a negociar con ellos». Pero, ¿queremos negociar? O ya no es una opción…
• En el ámbito personal, los de la generación Y son optimistas como sus padres, aunque también más pragmáticos. Viven en un mundo de violencia, de SIDA, de calentamiento global y de sucesos terribles como el 11 S. Así, los Gen Y buscan el bienestar ahora y no trabajan para un futuro incierto. Los miembros de esta generación tienen claro lo que quieren. Así, la gestión del tiempo se vuelve crucial. Los Gen Y necesitan tiempo para dedicar a todo aquello que les da placer: estudiar, trabajar en una ONG, jugar al fútbol, reunirse con los amigos, etc.
• Sobre el trabajo, la generación Y no permite que éste les quite tiempo para lo que importa, a diferencia de sus padres Baby Boomers que organizaron su vida alrededor del trabajo. La concepción del trabajo se modifica: esta generación busca placer y diversión en la oficina. Es una generación que no tolera las reuniones sin sentido, donde nadie decide nada, o los jefes que imponen reuniones a las 18 horas, cuando ellos tienen la bolsa lista para ir al gimnasio. En diez años, estos jóvenes ocuparán las posiciones de dirección de las empresas, modificando radicalmente la forma de hacer las cosas. Dejará de importar el tiempo de permanencia en la oficina. Lo importante será el cumplimiento de los objetivos. Los Gen Y abolirán la «reunionitis» propia de los Boomers. Todo lo que pueda ser resuelto virtualmente no requerirá reuniones.
• Esta generación valora la diversidad en todo sentido: edades, culturas, género y capacidades. Son los jugadores que se necesitan en un mundo global y «chato», donde las fronteras territoriales pierden importancia.
Y con lo que está cayendo, ¿qué?
Según la última EPA del cuarto trimestre de 2009, ya hay más de 800.000 parados entre 16 y 24. Son casi el 20% de los parados totales. A esta generación empieza a conocérsela como NI-NI, ya que supuestamente ni estudiarán ni trabajarán. Pero, ¿Qué hay de cierto? ¿Es el autoempleo o el emprendedurismo la solución? Una encuesta de la empresa de recursos humanos Adecco desvela que la crisis no está motivando sin embargo a los parados de esta generación a crear su propio negocio. Un 63,5% de los encuestados reconoce que esta idea ni siquiera se le ha pasado por la cabeza. Sin embargo, la opción de las oposiciones parece ser la más elegida. Entre los parados, casi el 40% se está planteando prepararse para optar a un empleo público y un 14,67% ya está estudiando para presentarse a las pruebas. Según la encuesta de Adecco, las más dispuestas a buscar un empleo público son las mujeres, con un 60,7% que las está preparando frente a un 43,9% de hombres.
Tendrán problemas, como los tuvimos las generaciones anteriores. ¿Qué hicieron por nosotros? ¿Qué podemos hacer por ellos? ¿Cómo saldrán adelante? ¿Qué valores de los “suyos” les van a ser de utilidad en estas circunstancias? ¿Puede el estado, a través del «funcionariado”, albergar la “tranquilidad” de esta generación? ¿Soporta el país esta nueva forma de hacer y de entender la vida? ¿Se ralentizará la vida si las personas lo hacen?
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