Cuando ser empático no es ser blando

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Estos días estamos trabajando con una empresa analizando los perfiles conductuales de sus directivos, como la primera fase de un proyecto que nos llevará a trabajar individualmente con cada miembro del “board” en aquellos aspectos en los que pueden mejorar.

Quien siga este blog sabe de nuestra obsesión por repetir que, sin darnos cuenta, el mundo está yendo tan deprisa que seguir dirigiendo como “ayer”, sólo nos va a causar problemas “hoy” o “mañana”. Una de las costumbres observables es la tendencia a etiquetar comportamientos con resultados, tal y como se hacía en el pasado. Así, nos encontramos viejos axiomas como “exigente=triunfador”, “paciente=resultados a largo plazo”, “cumplidor=obediente” y “empático=blando”. La realidad es que es tan injusto como otro viejo “axioma” que venía a decir: “rubia=tonta”.

[Tweet «Vamos tan deprisa que dirigir como ayer nos va a causar problemas hoy o mañana»]

Comportamientos y elementos básicos

Cuando hablamos de comportamientos, tenemos que recurrir a las teorías de Moulton y Marston, quienes analizaron los mismos en estos cuatro ejes que antes apunté y que, a su vez, ya se habían asociado en la antigüedad a los elementos básicos:

Dominio (Riesgo, Confrontación) →FUEGO

Influencia (Extroversión, Sociabilidad) →AIRE

Sumisión (Calma, Paciencia) →AGUA

Conformidad a Normas (Normas, Reglas) →TIERRA

Pero lo más interesante es que cada uno de nosotros tiene al menos dos elementos predominantes, lo que nos lleva al juego de las combinaciones. Así, tener alguien con un comportamiento de riesgo alto y de empatía con las personas alta, le volvería, además de un excelente comercial, un buen líder, preocupado al tiempo por las personas y por los resultados. Si juntamos el Dominio con la Conformidad, estaremos delante de alguien con una alta capacidad de crear. Y así un sinfín de combinaciones posibles.

Poniendo el foco en el segundo de los patrones, la empatía con las personas, la influencia, la extroversión, nos podemos encontrar perfiles que, no sólo no sean blandos por el mero hecho de preocuparse de las personas, sino que estemos ante buenos líderes que van a contar con su equipo para hacer las cosas. Podemos estar delante de impulsores a los que las personas les importen, y traten de conseguir el mejor talento disponible en el equipo, sin tener que recurrir al “ordeno y mando”. Líderes que cuenten con las opiniones y conocimientos de su tripulación, para mejorar la experiencia del viaje conjunto.

[Tweet «Mejor experiencia #equipo cuando los #líderes cuenten con las opiniones de su tripulación «]

Muchas empresas exitosas están necesitadas de estos perfiles con mayor capacidad de escucha a sus equipos, con una capacidad innata de relacionarse con ellos, de preocuparse genuinamente de su desarrollo, y de entender la mejor manera de conseguir su compromiso.

De ahí que estas pruebas nos sirvan también en los procesos de Headhunting que llevamos a cabo para los directivos de las empresas. Hace tan sólo unos años, se hacía mucho hincapié en las competencias y los conocimientos de los candidatos, pero analizar además sus tendencias de los comportamientos natural y adaptado al trabajo, le ayudará a acertar en el proceso.

Buena semana!

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